Mayoría Absoluta del PP en el Senado con menos del 30% de votos

El resultado de las pasadas elecciones generales en el Congreso es complejo, como todos sabemos. En el Senado es todo lo contrario: mayoría absoluta del Partido Popular. Una diferencia sustancial que dificultará la aplicación de políticas de izquierda.

1.  ¿Cuál es la causa de la mayoría absoluta del PP en el Senado?

El sistema electoral potencia al partido que tenga más votos. Si es un problema en el Congreso, en el Senado la potenciación del partido mayoritario es mucho mayor.

En los senadores elegidos por sufragio directo (otra pequeña parte la eligen los Parlamentos autonómicos) la circunscripción es la provincia. Sólo se eligen 4 senadores (con independencia de la población), a través de la elección directa de los candidatos por los votantes. La estadística nos dice que en la mayor parte de las papeletas hay uniformidad en los votos, ya que el votante escoge a los 3 candidatos del mismo partido. Con ello, tendríamos 3 senadores del partido ganador (en la mayor parte de las provincias el PP) y un cuarto del segundo partido más votado (usualmente el PSOE o Podemos).

El 20 de diciembre el PP sacó 124 senadores, el PSOE 47 y Podemos 9. En todas las provincias donde el PP tuvo mayoría de votos, sacó 3 senadores. Ese es el resultado sólo con 6 puntos más.

Con la correlación actual de fuerzas en la política española, esta situación de mayoría absoluta del PP se seguirá produciendo; aunque haya pactos post electorales que permitieran tener un Presidente del Gobierno de izquierda.

2. ¿Qué consecuencia tiene esta mayoría absoluta?

Pese a lo que se suela señalar, pese a que el Senado aparezca menos en los medios de comunicación, es extraordinariamente importante.

En el procedimiento legislativo puede vetar, revisar o enmendar los proyectos de ley que provengan del Congreso (con independencia de que luego se pronuncie sobre vetos o enmiendas, aunque el levantamiento del veto requiere mayoría absoluta del Congreso, hoy casi imposible de obtener). Con ello revisará la derogación de la reforma laboral, de la ley mordaza o del régimen de las pensiones. Puede proponer leyes y, desde luego, participará en ese hipotético procedimiento de reforma constitucional. Eligirá Magistrados del Tribunal Constitucional y vocales del Consejo General del Poder Judicial. Y controla al Gobierno.

3. ¿Cómo se puede evitar esta realidad?

Si la izquierda (mayoritaria en las últimas elecciones) quiere que se vea reflejado su peso real en la composición del Senado, debería plantearse la configuración de pactos preelectorales que den lugar a candidaturas conjuntas en las que pudieran estar representados al menos PSOE, Podemos e IU.

De entrada no será algo novedoso. Ya lo hizo la izquierda en Cataluña para eliminar la mayoría de senadores de la derecha que representa(ba) CiU.

Puede resultar complejo pero la izquierda ha de pensar que para aplicar políticas públicas de sentido diferente al actual no se puede regalar al PP el control de la segunda cámara por una división del voto. Habría que pensar en lo que nos acerca en lugar de en lo que nos separa.

El sistema electoral debe ser tenido en cuenta para ver cómo se pueden configurar mayorías. Lo contrario es poner piedras en nuestro tejado.